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SÁENZ FUE UNO DE LOS
POCOS PINTORES GENIALES DE NICARAGUA.
Leoncio Sáenz murió abandonado en Matagalpa.

LLEONCIO SÁENZ frente a su obra en bajorelieve «Pájaros», pintado y
esculpido en casa de Nicolás López Maltez en 1970. El mural no sufrió
daños en el terremoto de Managua. Esta foto fue tomada cuando Leoncio
Sáenz restauró el mural en 1998, al retornar del exilio a Nicaragua el
Lic. López Maltez, amigo de juventud del artista. |

Sáenz en su lecho de muerte. |
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La creación artística es
la máxima expresión del
espíritu humano, los
animales no pueden crear
arte. Muchos hombres y
mujeres no solamente no
son capaces de cultivar
ningún arte, sino que
tampoco lo comprenden y
menos lo disfrutan, por
tanto desgastan sus
vidas a niveles
instintivos estomacales.
Leoncio Sáenz Sáenz,
gran artista de la
pintura nicaragüense,
murió el martes 8 de de
Julio en la ciudad de
Matagalpa a las 5 de la
tarde a los 73 años.
Sáenz nació el 13 de
enero de 1935, en Paxila,
Matagalpa, hijo de
Víctor Manuel Sáenz y
Leoncia Sáenz Picado.
La vela del pintor se
realizó en «La Ronda»,
Matagalpa; se ofició una
misa de cuerpo presente
y fue enterrado en
cementerio central de
Matagalpa.
Desde joven se destacó
en el arte muralista
prehispánico y ganó el
primer lugar del Premio
Nacional de Pintura, y
ganó una beca para
estudiar artes plásticas
en la Escuela Nacional
de Bellas Artes en
Managua, donde tuvo como
director y maestro a
Rodrigo Peñalba.
Leoncio conquistó el
título de «Padre del
dibujo nicaragüense».
Su talento fue premiado
y re-conocido en México,
Estados Unidos, España,
Puerto Rico, Panamá,
Honduras, Costa Rica,
Perú, Brasil, Cuba,
Unión Soviética,
Bulgaria, Guatemala y
Nicaragua.
El poeta Alvaro Urtecho,
al escribir un artículo
titulado La Biblia vista
por Leoncio Sáenz, en
1999, expresó:
«Nadie como Leoncio
Sáenz ha recuperado para
nosotros los sobrios y
firmes trazos del arte
indígena
prehispánico»...
...«En los últimos
tiempos, Leoncio se ha
dedicado a ex-plorar la
zona de su vocación
religiosa soterrada...
Obras ya acabadas: La
Anunciación a la Virgen
María, Moisés recibiendo
las tablas de la ley, La
conversión de San Paulo
en camino a Damasco, La
puesta en el sepulcro...
Obras con luz teologal,
luz litúrgica, luz del
vibrante y espeso color
que a la Biblia le
presta, ojalá por mucho
tiempo más, nuestro
descubridor e intérprete
de códices, Leoncio
Sáenz».
No obstante su abundante
y genial obra, Leoncio
Sáenz vivió al borde de
la miseria y murió en
miseria material
absoluta, abandonado de
todos los gobiernos que
le domeñaron durante
toda su existencia
terrenal.
Pero la obra y el nombre
de Leoncio Sáenz Sáenz
trascenderán en el
tiempo, cuando ya todos
los políticos hayan sido
olvidados o recordados
por su barbarie.
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