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DRAGARON EL RÍO COLORADO Y CONSTRUYERON EL
CANAL DEL TORTUGUERO LLEVÁNDOSE LAS AGUAS DEL RÍO SAN JUAN DE NICARAGUA
SIN PEDIR PERMISO
En los 50's Costa Rica desvió el caudal del Río San Juan hacia su
territorio

Este antiguo grabado muestra al puerto de San Juan
del Norte y su actividad en 1855 como ruta entre Nueva York y
California. 5,000 pasajeros de la Compañía Accesoria del Tránsito fueron
trasladados de los barcos de mar a los barcos fluviales que navegaban
por el Río San Juan de Nicaragua. Con el draga y limpieza del tapón, las
aguas del San Juan volverán al nivel que tenían en 1855. |

La draga que limpiaba el tapón de lodo y arena del
Río San Juan en 1909 al final del gobierno del Gral. Zelaya, aún puede
verse hundida tras ser saboteada --dinamitada, aseguran historiadores--
para evitar la restauración de la navegación del Río San Juan, que no
convenía a los intereses norteamericanos ni costarricenses. |

Esta foto aérea de San Juan del Norte, tomada por
Tania Méndez de La Estrella de Nicaragua, evidencia el pequeño caudal
del Río San Juan que pasa frente al puerto para desembocar en el Mar
Caribe. En los últimos 40 kilómetros el San Juan tiene también muy poca
profundidad, debido al banco de sedimentos que facilitó el desvío de las
aguas hacia el río Colorado de Costa Rica. |

Esta el la draga Soberanía, construida en Nicaragua
por ingenieros y técnicos por encargo de Edén Pastora Gómez, que dirige
el proyecto del gobierno de Daniel Ortega para la limpieza y remoción
del tapón que obstruye la navegación del Río San Juan de Nicaragua. Esta
draga fue probada realizando una limpieza en el Puerto Arlen Siu, Río
Escondido. La draga se encuentra el El Bluff, frente a Blue-fields, de
donde será trasladada al Río San Juan. El Comandante Cero estima que esa
tarea estará concluida en menos de tres años. Si Pastora logra realizar
este proyecto exitosamente, habrá que reconocerle sus méritos, sin
mezquindades políticas. |

Como se ve en esta foto, el Río San Juan de Nicaragua
nace del lago Cocibolca, punto donde se construyó la ciudad-puerto de
San Carlos. En ciertos puntos, el curso del río llega a tener hasta 400
metros de anchura, pero al llegar a la confluencia del río Colorado, las
aguas se desvían hacia este río costarricense y desembocan al mar en la
Barra del Colorado. Entre 1948 y 1955 los ticos dragaron el Colorado
para aumentar el flujo de las aguas del San Juan. |
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 |
Por
Nicolás
López
Maltez
Director de
La Estrella
de Nicaragua
nicolas@estrelladeni-caragua.com |
Por supuesto que si
Nicaragua draga y limpia
el banco de lodo y arena
que obstruye la
navegación de su Río San
Juan, los intereses de
Costa Rica resultarán
perjudicados, como
resultaron perjudicados
los intereses de
Nicaragua a mediados del
siglo XIX, cuando los
fuertes inviernos de
aquellos años acumularon
lodo, arena y otros
sedimentos en los
últimos 40 kilómetros
del curso del San Juan.
Ese tapón facilitó que
las aguas del Río San
Juan de Nicaragua se
desviaran hacia el río
Colorado de Costa Rica,
disminuyendo el caudal
del San Juan que en 1855
continuaba hasta
desembocar en el Mar
Caribe, frente al puerto
de San Juan del Norte.
Cuando las
autoridades de Costa
Rica decidieron sacar
más provecho de las
aguas que llegaban del
Río San Juan de
Nicaragua acrecentando
el caudal del río
Colorado, se dieron a la
tarea de dragar el
Colorado para aumentar,
aún más, el caudal que
gratuitamente les llega
de Nicaragua. Con el
dragado que hicieron los
costarricenses de su río
Colorado, la corriente
de agua del San Juan
pareciera que su cauce
normal nace en Nicaragua
y continúa en Costa
Rica. Las operaciones
de dragado del Colorado
le tomaron a Costa Rica
siete años, desde 1948
hasta 1955, sin
notificar ni pedir
permiso a Nicaragua ni
hacer ningún estudio del
daño que estaban
causando al Río San Juan
y a Nicaragua. El
enorme caudal que les
llega gratuitamente de
Nica-ragua, Costa Rica
los ha sabido aprovechar
para generación
eléctrica, riego
agrícola y tuvieron agua
suficiente para la
construcción del canal
intercostal de El
Tortuguero que une
Puerto Limón con la
Barra del Colorado.
Los ticos han sabido
sacarle provecho a estas
aguas, pero han causado
un gran daño ecológico
en Nicaragua, pues
dejadoron prácticamente
secos los últimos 40
kilómetros del
nicaragüense Río San
Juan. Los barcos
nicaragüenses no pueden
navegar los 180
kilómetros de longitud
de su Río San Juan,
desde San Carlos, donde
nace el río (por ahí
salen las aguas del lago
Cocibolca), hasta San
Juan del Norte, en el
Mar Caribe, por el banco
de arena, lodo y
sedimentos que bloquean
la navegación en los
últimos 40 kilómetros,
dejando al puerto de San
Juan del Norte y su
salida al mar,
completamente aislado y
cerrado. Solamente
pequeñas pangas
vecinales, casi sin
calado, logran
dificultosamente cruzar
el taponamiento que hace
imposible la navegación
comercial, turística,
pesquera o de
transporte. Los
costarricenses, en todas
sus noticias,
informaciones y
referencias, publican
insistentemente que «el
río San Juan es
fronterizo», o
sutilmente mencionan al
«fronterizo río San
Juan». Y estas
expresiones ingenuamente
las repiten los novatos
reporteros
nicaragüenses,
obviamente por
desconocimiento o
influidos por las
comunicaciones de los
ticos. Debe
establecerse muy clara y
firmemente que el Río
San Juan de Nicaragua es
totalmente nicaragüense.
De ninguna forma es la
frontera con Costa Rica.
No. El cien por ciento
del río y sus aguas son
de Nicaragua, con total
dominio y sumo imperio.
La frontera está donde
las aguas del San Juan
terminan y solamente en
un trecho del río. No
obstante, por la
estupidez de nuestros
políticos de siglos
pasados y de los años
presentes que han
firmado tratados como
tarados o someten a
juicios internacionales
los derechos soberanos
de Nicaragua, es que
astutamente Costa Rica
ha obtenido el
privilegio de navegar
por el río de Nicaragua
y explotar su belleza
para turismo y comercio,
mientras Nicaragua no
obtiene nada ni lo
aprovecha para nada.
Ahora, el gobierno de
Costa Rica protesta, se
alarma y hasta pretendió
prohibir a Nicaragua que
drague y limpie su Río
San Juan para recuperar
el millón de metros
cúbicos de agua por
segundo que se desvían
por el río Colorado a
Costa Rica. El único
gobierno de Nicaragua
que inició el dragado y
la limpieza del Río San
Juan, fue el gobierno
del Gral. José Santos
Zelaya a inicios del
siglo XX. Zelaya
envió lo que era en su
época una costosa draga
y comenzó los trabajos;
pero la draga fue
misteriosamente
saboteada y algunos
historiadores hasta
afirman que fue
dinamitada. En esos
años Estados Unidos ya
tenía en marcha la
construcción del Canal
de Panamá y Zelaya
estaba en negociaciones
con Alemania y Japón
para estudiar un
proyecto de canal
interoceánico por
Nicaragua, sin la
participación de Estados
Unidos, de modo que el
dragado del Río San Juan
podía percibirse como el
inicio de la
canalización del río o
preparar su navegación
con el propósito de
canalización. Cierto
o falso, el hecho es que
la draga fue saboteada,
Zelaya fue derrocado por
Estados Unidos en 1909 y
los res-tos hundidos de
la draga aún son
visibles, asomando sus
torres sobre las aguas
del San Juan, donde han
permanecido más de un
siglo, como se ve en la
foto arriba a la derecha
. El dragado del Río
San Juan es un derecho
soberano de Nicaragua.
Pero además ese derecho
quedó confirmado en el
Laudo de Cleveland de
1888 y en la resolución
de la Corte
Internacional de
Justicia de las Naciones
Unidas, ONU, el 13 de
Julio del pasado 2009.
El proyecto que ahora
dirige Edén Pastora por
encargo del gobierno de
Daniel Ortega, quien ha
suministrado más de un
millón de dólares para
la construcción de la
draga «Soberanía»,
necesariamente tiene que
incluir a un equipo de
ingenieros, técnicos y
ecólogos para realizar
el dragado y la limpieza
de tres millones de
metros cúbicos de lodo,
arena y sedimentos
variados que obstruyen
los 40 kilómetros
finales del curso del
Río San Juan. El
millón de dólares
iniciales es poco
presupuesto, pues
solamente en el
combustible y
lubricantes que
consumirá esta draga
hecha en Nicaragua en
dos años de trabajo
requerirá tres millones
de dólares o más para
alimentar el motor de
1,100 caballos de fuerza
que mantenga en
funcionamiento la boca
de 40 centímetros de la
bomba que succiona el
material y lo arroja
fuera de las aguas.
La verdadera espectativa
es que el trabajo se
realice bien y se
concluya
satisfactoriamente, pero
además debe preverse que
los sedimentos volverán
a intentar acumularse,
lo cual requerirá
dragado permanente de
mantenimiento. Si
todo esto se logra,
Nicaragua recuperará su
más histórica ruta de
salida y entrada al Mar
Caribe y, se supone, que
renarcerá la vida, el
comercio y el desarrollo
de San Juan del Norte,
de todo el departamento
de Río San Juan,
actualmente uno de los
más pobres del país; y
de toda Nicaragua. Lo
fatal sería que todo
este asunto
mezquinamente se
convierta en propaganda
política para la
reelección.
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