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       Año XVI, Edición 412           Fundada el 1 de Mayo de 1986        12 páginas         Miami-Dade, FL, Agosto,  2010
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La Foto Histórica.

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           ED-412.- 21 de Mayo, 1939: Franklin Delano Roosevelt y Anastasio Somoza García firmaron acuerdos en Washington para desarrollo de la agricultura, carreteras, la creación de la Academia Militar de la Guardia Nacional de Nicaragua y otros proyectos menores.
El Martes 18 de Abril de 1939, el Presidente de Nicaragua, Gral. Anastasio Somoza García, cumplió con la formalidad de pedir permiso al Congreso Nacional para viajar a Washington en visita oficial. Los parlamentarios, todos bajo el dominio del Gral. Somoza, concedieron sin demora el permiso, y además el día Martes 25 de Abril el Congreso suspendió sus sesiones, en un receso que duró todo el tiempo que Somoza tardó en su viaje a Washington.


El Miércoles 26 de Abril de 1939, el Gral. Somoza acompañado de su esposa Salvadora Debayle Sacasa de Somoza, viajaron en un vuelo especial a Puerto Cabezas para abordar un barco que llevó a la pareja a Estados Unidos. El Diario La Prensa, que para esos años era fiel aliada de Somoza destacó que el objeto del viaje de Somoza a visitar al Presidente Roosevelt, era negociar recursos para la canalización del Río San Juan.
La realización del viejo sueño nicaragüense del Canal Interoceánico se presentó como una alta probabilidad, gracias a las magníficas relaciones del Gral. Somoza con los gobiernos de Estados Unidos, desde la primera presidencia de F. D. Roosevelt que comenzó en 1933. El poder de Somoza sobre Nicaragua se inició cuando fue escogido por el Secretario de Estado de EE.UU., Cnel. Henry Lewis Stimson, para convertirse en el primer Jefe Director nicaragüense de la Guardia Nacional de Nicaragua, aún cuando Somoza no era miembro de la Guardia Nacional ni militar, sino funcionario civil en el cargo de Sub Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno de su primo, el Gral. José María Moncada.
Los periodistas y escritores nicaragüenses que --en general-- adoran lo sensacional, lo portentoso, lo insólito, lo picaresco lo novelero y lo emocionante --aunque sean falsedades--, echaron a rodar la versión de que Somoza fue nombrado Jefe de la Guardia Nacional porque era el amante de la señora Gustava Hanna, esposa del Embajador de Estados Unidos en Nicaragua M-tthew Elting Hanna, se afirma sin ninguna base que ese romance comenzó cuando ambos bailaban tango a espaldas del Embajador.
La realidad es que ningún Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, en ninguna época, puede hacer un nombramiento de esa magnitud tan importante y trascendental para la política exterior de Estados Unidos, como hacer máximo jefe de un ejército organizado y entrenado por militares norte-americanos para enfrentar una guerra en la que murieron casi un centenar de sus marines.
El nombramiento de Somoza vino directamente del Secretario de Estado norteamericano del gobierno de Roosevelt. Ese Secretario de Estado fue el mismo Stimson de «El Espino Negro», que conoció a Somoza en Managua un día antes de las reuniones en Tipitapa, cuando el Cnel. Stimson llegó a Nicaragua representando al Presidente Coolidge. La misión de Stimson en Nicaragua fue paralizar la guerra civil líbero-conservadora de 1926-1927, para evitar el triunfo de los Liberales. De paso reorganizó el Estado en todas sus instancias, desarmó a los dos ejércitos en contienda: al del gobierno conservador de Adolfo Díaz y al ejército rebelde constitucionalista liberal; y ordenó reorganizar a la Guardia Nacional de Nicaragua bajo el mando de Oficiales del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos.
La misión de Stimson la hizo fracasar la rebeldía patriótica del Gral. Augusto C. Sandino. Antes de nombrar a Somoza como Jefe de la Guardia, el Secretario de Estado Henry Stimson llamó a Washington al Jefe de la Brigada de Marinos que ocupaban Nicaragua Brigadier General Dion Williams; al Jefe de la Guardia Nacional de Nicaragua, Mayor Gral. Douglas C. McDougal, y al Ministro (Embajador) en Managua Matthew Elting Hanna.
El tema de esta reunión, que duró una semana, se concentró en el retiro de todos los militares norteamericanos de Nicaragua después de las elecciones presidenciales de Diciembre de 1932 y la entrega del mando a oficiales nicaragüenses; pero existe una fuerte presunción con bases lógicas y documentales que se abordó el nombramiento de Somoza para usarlo en una conspiración conducente a matar a Sandino.
El nombramiento de Somoza García lo impusieron los jefes militares norteamericanos en Nicaragua y el Embajador Hanna, por instrucciones precisas del Secretario Stimson. Tal nombramiento se hizo efectivo en Noviembre de 1932, fue aprobado tanto por su primo Moncada como por su tío político y nuevo Presidente Juan B. Sacasa; pero fue rechazado y criticado por los oficia-les, clases y alistados de la Guardia Nacional de Nicaragua que veían en Somoza a un fetiche político disfrazado de militar.
La misión evidente de Somoza --entonces muy secreta-- era eliminar al Gral. Augusto C. Sandino, hecho consumado con un asesinato a traición el 21 de Febrero de 1934, cuando en Nicaragua no quedaba ni un solo marine norteamericano, por tanto nadie podía involucrar al gobierno de EE.UU. en el crimen.
Somoza asumió toda la responsabilidad del magnicidio. Somoza se constituyó en «el vengador de los marinos muertos en la guerra contra Sandino». Y por ello el Presidente Roosevelt lo recibió como «rey» en Mayo de 1939. El Cnel. Stimson sí tenía el poder de nombrar a Somoza como Jefe Director de la Guardia Nacional (y no las faldas de la señora Ha-nna), y negociar con él la misión de eliminar a Sandino; era tan poderoso Stimson, que fue quien decidió soltar las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en 1945, cuando Stimson era Secretario de Guerra del Presidente Harry Salomon Truman.
En Mayo de 1939, cuando Somoza tenía dos años de ejercer por primera vez la presidencia de Nicaragua y a cinco años del asesinato del Gral. Sandino, realizó su viaje oficial a EE.UU. invitado por Roosevelt, recibiéndole con brillantes oropeles. Antes de partir de Nicaragua Somoza había anunciado que negociaría con Estados Unidos el financiamiento y asistencia para la canalización del Río San Juan, proyecto que los norteamericanos no habían considerado para nada.
Fue evidente que había dos diferentes puntos de vista e intencionalidades en el recibimiento que Roosevelt hizo al Gral. Somoza García. Mientras Somoza esperaba que le concedieran una larga lista de peticiones suficientes, que incluían un canal interoceánico, para garantizarse el éxito total a su gestión presidencial y convertirse en el gran estadista héroe de Nicaragua, como pago por la eliminación de Sandino.
Contrariamente el punto de vista de Roosevelt y Estados Unidos tuvo otra intención y propósitos, que se concentraban en premiar al hombre que había ejecutado sumariamente al más grande oponente al poderío norteamericano en América Latina.
Estados Unidos estaba muy interesado en crear en Somoza un símbolo pro-norteamericano ultra radical, que fuese ejemplo a imitar en todo el Continente, como efectivamente fue imitado multiplicadamente. Por eso el recibimiento apoteósico en que Roosevelt rindió a Somoza honores que le tributaron el 5 de Mayo de 1939, con el desfile de 25 tanques blindados, una unidad de artillería motorizada y 5,000 soldados de infantería.
En el mismo homenaje a Somoza, la banda militar de la Infantería de Marina interpretó el Himno Nacional de Nicaragua acompañado de una salva de 21 cañonazos con piezas de artillería de 75 mm. Al día siguiente, 6 de Mayo de 1939 Roosevelt y su gobierno echaron un balde de agua fría al Gral. Somoza y sus partidarios conservadores y liberales, al anunciar que Estados Unidos no financiaría la construcción del Canal Interoceánico ni habría canalización del Río San Juan en Nicaragua.
En compensación Roosevelt garantizó préstamos a Nicaragua. Al final Roosevelt y Somoza firmaron un modesto acuerdo el 21 de Mayo de 1939, que consistió: 1.- Crédito por 2 millones de dólares para maquinaria y equipos para construcción de carreteras e infraestructura. 2.- Enviar a Nicaragua un grupo de ingenieros militares para «estudiar la posibilidad» de habilitar una vía acuática para fines militares y comerciales (en ningún momento se dijo canal interoceánico). 3.- Medio millón de dólares del Eximbank para fortalecer el sistema monetario y crediticio de Nicaragua. 4.- Estudiar préstamos para el cultivo de productos agrícolas no competitivos, como hule y cáñamo manila. 5.- Nombrar a un Oficial norteamericano para la creación, organización y dirección de una Academia Militar de Oficiales para la Guardia Nacional de Nicaragua. Mientras Somoza García estaba en Washington, los propagandistas de Somoza en Nicaragua, entre ellos el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, dueño y director del diario La Prensa de Managua, destacó en sus páginas los «éxitos» de las negociaciones de Somoza con Roosevelt.
Durante su visita a EE.UU. el Gral. Somoza nunca vistió uniformes militares con charreteras ni relumbrantes medallas como lo aseguraron sus detractores que trataron de ridiculizarlo. Esta Foto Histórica del Archivo de La Estrella de Nicaragua, registra el momento de la firma de los acuerdos mencionados. Identificados, con el No. 1, Cordell Hull, Secretario de Estado de EE.UU.; No.2 Henry Morgantheu, Secretario del Tesoro de EE.UU.; No.3 Manuel Cordero Reyes, Canciller de Nicaragua (después fue destituido por Somoza); No. 4 León Debayle Sacasa, Embajador de Nicaragua en Washington y cuñado de Somoza García; No. 5 Personaje no identificado; No. 6 Franklin Delano Roosevelt, Presidente de EE.UU. y No. 7 Gral. Anastasio Somoza García, Presidente de Nicaragua..

 

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