Se está discutiendo en
Nicaragua, con ribetes
de polémica, acerca de
los proyectos de
construcción de un
puerto en Monkey Point y
una carretera de
Bluefields a Rama, que
terminaría de unir a
Zelaya Sur con Managua y
todo el Pacífico de
Nicaragua.
Ese soñado proyecto
no es nada nuevo, desde
1905 (hace más de un
siglo), el gobierno del
Gral. Zelaya estaba
construyendo el
Ferrocarril al
Atlántico, de Monkey
Point al puerto lacustre
de San Miguelito, en el
lago Cocibolca. Al ser
derrocado por Estados
Unidos, Zelaya ya había
construido 14 kilómetros
de ese ferrocarril.
Estados Unidos detuvo la
construcción en 1909.
Toda la maquinaria y
materiales quedaron
abandonados en la selva.
Todavía hoy se pueden
ver las ruinas de los
metales oxidados e
invadidos por la
vegetación por más de
100 años.
El
propósito de aquel
olvidado ferrocarril era
tener acceso a Monkey
Point para construir un
puerto en el Atlántico.
A principios de la
década de los 1970's, el
gobierno del Gral.
Anastasio Somoza Debayle
retomó el proyecto del
puerto en Monkey Point,
agregándole la
construcción de una
megarefinería de
petróleo, un canal
intercostal que ya
estaba en construcción y
un oleodúcto que
transportara derivados
de la petroquímica de
Monkey Point en el
Caribe, al puerto de
Corinto en el Pacífico.
A esto se agregaba el
enorme proyecto de 100
plantas generadoras de
energía geotérmica
paralelas a la
cordillera volcánica de
los Marrabios (de
Cosigüina al Momotombo).
Todo se derrumbó cuando
EE.UU. derrocó a Somoza
Debayle en 1979.
Actualmente el gobierno
de Daniel Ortega está
resucitando el proyecto
del puerto en las aguas
profundas de Monkey
Point, combinándola con
una carretera Monkey
Point-Bluefields-Rama,
para conectarla con la
carretera existente
desde Rama a Managua y
todo el Pacífico.
El renacer de las
intenciones de este
proyecto ha provocado la
oposición de intereses
creados, pues toda la
mercadería y productos
de importación y
exportación que
Nicaragua envía y recibe
por el Atlántico,
necesariamente entra y
sale por los puntos
extranjeros de Puerto
Cortés en Honduras y
Puerto Limón en Costa
Rica, cuyos gobiernos
han movido --y
posiblemente
financiado--, campañas
para que Nicaragua no
construya el puerto en
Monkey Point.
Nicaragua tiene un
pequeño puerto en ciudad
Rama, hasta donde llegan
barcos de pequeño calado
navegando por el Río
Escondido que entran del
mar por Bluefields, pero
los volúmenes de carga
que entran y salen son
muy reducidos, aparte
que son muy pocas las
compañías navieras que
se interesan por
utilizar esta vía y
puerto.
A estas
alturas del 2010, se
está mencionando
informal-mente que el
gobierno de Ortega está
en negociaciones y
estudios para la
construcción del Puerto
en Monkey Point, pero
con informaciones poco
transparentes.
Se habla confusamente
que ese puerto lo
construirán empresas de
Irán, de México y
últimamente de Corea del
Norte, y todo mezclado
con no claros intereses
para el aprovecha-miento
económico y político de
los gobernantes.
Sin embargo, quienquiera
que construya el puerto
en Monkey Point
resolverá una gran
necesidad que tiene
Nicaragua de establecer
una comunicación
marítima de frente a la
civilización y no de
espaldas como Nicaragua
ha permanecido por
siglos.
Los
beneficios para
Nicaragua son inmensos y
se proyectarán a todo el
pueblo en todo el
futuro, sin importar los
cambios de gobiernos.