Tomado de la
nacion.com de Costa
Rica.
El comandante sandinista Tomás Borge, embajador de Nicaragua en Perú, acusó
al mandatario de Costa
Rica, Oscar Arias, y a La
Naciónde participar en una
campaña de desprestigio “para
afectar” al gobierno de
Daniel Ortega, según una
entrevista publicada hoy en
el diario La Prensa .
Borge defendió enérgicamente al embajador nicaragüense en San José, Harold
Rivas, acusado de
supuestos abusos con la
importación de lujosos
vehículos exonerados de
impuestos, lo que ha
tensionado las relaciones
bilaterales en las últimas
semanas.
Según el veterano político, hay una intención de “afectar a Daniel Ortega”
por parte “del diario La
Nación (de Costa Rica),
del gobierno de Arias y de
los medios de la derecha
en Nicaragua que no tienen
ningún interés ético, sino
político”.
El embajador en Costa Rica es hermano del presidente del Consejo Supremo
Electoral (CSE), Roberto
Rivas, a quien la
oposición acusó de fraude
a favor del partido
sandinista en las
municipales del 2008.
“Para Arias, que yo llamo el hombre de la máscara de seda, sería la
felicidad más grande del
mundo que Daniel Ortega
pierda las elecciones, que
el FSLN (Frente Sandinista
de Liberación Nacional)
desaparezca del mapa”,
afirmó Borge.
El también sandinista exministro del Interior en los años 80 reveló que a
fines de 1996 estuvo a
punto de golpear a Arias
porque avaló el triunfo
electoral del expresidente
Arnoldo Alemán
(1997-2002), aunque
supuestamente antes lo
había cuestionado en
privado.
“Me le lancé encima y le iba a escupir la cara, porque me pareció una
ofensa inmensa al país,
cosa que no indigna a la
derecha de este país ni
alDiario La Prensa , pero
a mí sí me indignó”, contó
al referirse al episodio
ocurrido, según dijo, en
Guatemala.
Bajo investigación
El gobierno de Costa Rica abrió una investigación sobre el escándalo de los
automóviles después de que
trascendiera que los
utilizaban personas no
autorizadas, y en
diciembre suspendió la
exención del pago de
impuestos sobre tres
vehículos marca BMW,
Porsche y Mercedes Benz de
la embajada nicaragüense.
En el caso se involucró a Laureano y Morice Ortega Murillo, dos hijos de
Ortega que estudian en la
capital costarricense y
que según el diarioLa
Nación de ese país,
habitan una lujosa
residencia propiedad del
titular del CSE en San
José.
El mismo rotativo publicó que los hijos del mandatario izquierdista
nicaragüense circulan a
bordo de un automóvil
Porsche 911, asignado a la
embajada y valorado en
250.000 dólares.
“Esa es una perversidad de La Nación, hombre. Es un diario enemigo de
Nicaragua que tiene
anhelos fervorosos de
apoderarse del río San
Juan” (sur), aseveró Tomás
Borge.
Afirmó que el escándalo “ocurre por razones políticas, no para desacreditar
a Roberto Rivas que les
importa un comino, sino a
Daniel Ortega. Ese es el
objetivo de Arias, de La
Nación y del Diario La
Prensa ” de Managua.
Adujo que un embajador puede importar hasta tres vehículos sin pagar
impuestos y luego “hacer
lo que le dé la gana”.
“Lo pueden usar los hijos del presidente, el embajador, su mujer; en la
embajada los vehículos que
se tienen se usan para los
fines que el embajador
decida”, argumentó.
Al preguntárle si no hay contradicción con los preceptos “revolucionarios”
que pregona Ortega, Borge
afirmó: “Yo no sé, los que
se montan en los vehículos
no tienen responsabilidad
por la marca del vehículo.
El vehículo es de la
embajada”.
También dijo desconocer si el titular del CSE les alquila su residencia a
los hijos de Ortega o sólo
se la presta, pero sostuvo
que “es lógico” y
“elemental” que un
embajador “atienda a los
hijos del presidente de
Nicaragua”.
El también vicesecretario del FSLN confirmó que Ortega respalda una
reelección de Roberto
Rivas al frente del CSE
porque “considera que es
la persona más idónea” y “tiene
todo el derecho de
proponerla”.