La Embajada de Estados
Unidos en Managua emitió
un comunicado con
comentarios críticos al
sistema electoral de
Nicaragua.
En la parte
medular el comunicado
señala: «La Embajada de
Estados Unidos continúa
a la espera de una
respuesta oficial del
Ministerio de Relaciones
Exteriores a nuestra
solicitud de
acreditación de un
equipo de observación
electoral.
Confiamos que
nuestros representantes
serán acreditados como
observadores al igual
que en el pasado».
«Lamentamos que el
reglamento de “acompañamiento” publicado por el Consejo Supremo
Electoral impida una observación electoral que goce de credibilidad, y
limite la capacidad de organizaciones bien respetadas de supervisar el
proceso de manera efectiva.
Lo óptimo hubiera sido que los acuerdos para la observación nacional e
internacional se hubiesen hecho de forma temprana para observar la
totalidad del proceso electoral, incluyendo el proceso de verificación,
hasta su culminación el día de las elecciones.
«La Embajada de
Estados Unidos ha conocido
los comentarios que el Presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto
Rivas, hiciera en algunos medios de comunicación el pasado 20 de
septiembre, referentes a la solicitud de acreditación de esta misión
diplomática para la observación del próximo 6 de noviembre».
«Como bien sabe el
Sr. Rivas, representantes de las embajadas de Estados Unidos alrededor
del mundo regularmente conforman misiones acreditadas de observación
electoral, incluyendo las elecciones nacionales de El Salvador en 2009,
Costa Rica en 2010 y, más recientemente, Guatemala el pasado 11 de
septiembre. También el
Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, bajo la dirección del Sr. Rivas,
acreditó a representantes de ésta y otras embajadas para que fungieran
como observadores durante las elecciones nacionales de noviembre de
2006».
«Además, altos
funcionarios del Gobierno de Nicaragua han expresado en repetidas
ocasiones, en privado y públicamente, que todos aquellos que deseen
observar las elecciones nicaragüenses, son bienvenidos».
«Continuamos
urgiendo respetuosamente al Gobierno de Nicaragua para que extienda a
los grupos de observación nacional los mismos derechos, garantías y
libertades que se ha otorgado a las misiones internacionales de
observación electoral – como ha sido la práctica en el pasado». concluye
el comunicado.