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Textos y
Fotos:
Nicolás
López Maltez
Miembro de la
Academia de
Geografía e
Historia de
Nicaragua y
de la Academia
de Geografía e
Historia de
Guatemala. |
Tan acostumbrados están
los nicaragüenses que
habitan la costa del
Pacífico y la zona de
los lagos a ver los
Volcanes de Nicaragua,
que no advierten toda la
belleza, importancia y
majestuosidad de estos
colosos que por sí solos
pintan el perfil de la
costa pacífica
nicaragüenses, origen
del lema nacional:
«Nicaragua tierra de
lagos y volcanes». La
impresionante cadena
volcánica de Nicaragua
se inicia en el vértice
noroeste de su
territorio triangular
con el Cosigüina,
ubicado en una península
que se adentra en el
Golfo de Fonseca
(antiguo Golfo
Chorotega), y finaliza
en el selvático volcán
Maderas en la Isla de
Ometepe, nombre que
precisamente significa
«dos volcanes». Tanto el
primero: Cosigüina como
el último: Maderas
contienen en su interior
lagunas cratéricas.
Porque no se educa a la
juventud ni a la
ciudadanía en las
escuelas ni en los
medios de comunicación
sobre la realidad,
importancia y grandes
beneficios de los
volcanes, la mayor parte
de la población
nicaragüense reacciona
ante las frecuentes
erupciones volcánica en
forma dramática y
negativa, considerando,
erradamente, que son
solamente desastres
naturales. Además del
bello espectáculo de
estos gigantes, se debe
concientizar de los
insuperables beneficios
que las emanaciones de
cenizas, piroclastos,
químicos y otros
materiales que --al ser
depositados en cada
actividad-- fertilizan
los suelos
convirtiéndolos en ricas
tierras agrícolas de
alta producción. La
cantidad de estos
fertilizantes que
regalan los volcanes de
Nicaragua en toda la
costa del Pacífico,
desde Río San Juan hasta
Chinandega es de tal
magnitud que no habría
fortuna en el mundo
capaz de financiarlos,
si se tuvieran que
pagar. Los volcanes,
por tanto, son vitales
para contribuir a
alimentar a toda la
población. Las zonas de
Nicaragua que carecen de
volcanes, Norte y
Caribe, presentan suelos
menos fértiles, e
incluso hasta pobres,
para la agricultura.
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El volcán Cosigüina
(960 metros) es el primero de la Cordillera de los Maribios. Su
cráter mide dos kilómetros y desde el borde superior hasta la
superficie de su laguna cratérica de aguas sulfurosas y
calientes, se miden 500 metros. Su monumental erupción es tan
reciente que quedó registrada el 20 de Enero de 1835. La
explosión fue sorpresiva y tan colosal que se escuchó en México,
Jamaica, Colombia, Ecuador y Venezuela. Sus cenizas se
extendieron por casi 2 millones de kilómetros cuadrados, al
lanzar más de 50 kilómetros cúbicos de materiales al espacio que
oscurecieron la luz del sol por varios días, por ello nuestros
abuelos hablaban de aquella fecha como «El año del humo». Ha
sido la erupción volcánica más portentosa en toda la historia
del Continente Americano. |
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La
Cordillera de los Maribios
continúa con estos tres volcanes: Chonco (1165 metros); San
Cristóbal (1750 metros), el más alto de Nicaragua. En la
antiguedad lanzaba una llamarada intermitente visible día y
noche, que servía de guía a marinos y piratas. Por ello se le
llamaba «El faro de Centroamérica» y su antorcha nocturna era
visible 300 kilómetros mar adentro; y el volcán Casitas o
Apastepe (1405 metros); los tres forman una sola masa, un solo
conjunto, pero son diferenciados por sus conos. A consecuencias
del huracán Mitch, el volcán Casitas colapsó a las 11 de la
mañana del 30 de Octubre de 1998, al saturarse de agua sus
faldas y deslizarse un deslave que causó 1500 víctimas letales
de familias campesinas que por años estuvieron fincadas en las
faldas y talaron el bosque para combustible doméstico, haciendo
vulnerable e inestable el suelo. |
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Durante
milenios, desde la prehistoria, el volcán
San Cristobal
(1750 metros sobre el nivel del mar),
retumbaba haciendo estremecer la tierra, lanzaba llamas, rocas
incandecentes, lava y columnas de huma, cada 20 minutos. Este
colosal cono es insignia del departamento de Chinandega, tercer
volcán de la cordillera de Los Maribios y el más elevado de
Nicaragua. En la antiguedad era tán visible el humo de día y las
llamas de nochhe desde 300 kilómetros en alta mar, que servían
de faro natural y guía a los navegantes honrados y también a los
piratas ingleses, franceses y holandeses que merodeaban
Centroamérica en el siglo XVII, y era la referencia exacta para
localizar el antiguo Puerto de la Posesión, rebautizado después
como El Realejo, hoy puertp de Corinto. Por ello se le conoció
durante la época colonial como «El faro de Centroamérica». Un
día el San Cristobal, que los españoles llamaban volcán El Viejo
y los chorotegas denominaban Tezoatega, por la población que se
ubica a su pie, cesó en sus actividades y permaneció en quieto
silencio durante tres siglos, hasta el año 1971, cuando se
reactivó de su siesta lanzando humo y cenizas en hermosas
columnas que el viento eleva y luego deposita fertilizando las
ricas tierras chinandeganas. Aunque ya no emite su
incandecente antorcha nocturna, sus fumarolas son frecuentes y
sus breves erupciones de cenizas se producen con pocos años de
intermitencia, algunas veces con emanaciones de lava, azufre y
rocas incandecentes que ruedan sobre sus faldas. |
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El
volcán Telica (1040 metros
sobre el nivel del mar), se yergue en el departamento de León y
al norte de la ciudad universitaria, es el cuarto volcán de la
Cordillera de los Maribios o Chorotega, y es uno de los más
activos de Nicaragua. En sus faldas no existe vegetación por el
calor de su permanente actividad. Se caracteriza por las grietas,
estrías o surcos que las lluvias erosionan en sus arenosas
faldas. Sus persistentes emanaciones liberan las presiones
internas alejándolo de causar los daños de una erupción típica
de los volcanes que bloquean sus chimineas haciendo que los
gases acumulen presión e inesperadamente estallen. Esto no
ocurre con el Telica.
La vegetación oscura que se ve en
la esquina inferior derecha de esta fotografía, corresponde al
bosque que cubre las faldas del quinto volcán de esta
espectacular cordillera, es el volcán Santa Clara (1050 metros
sobre el nivel del mar), está prácticamente apagado, pero eso no
significa que no pueda dar una sorpresa, como ocurrió con el
primero, el Cosigüina, que incluso no tenía forma cónica y
parecía una gran loma curva antes de su monumental erupción en
1835. |
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Impactante
fotografía nocturna del
Cerro Negro en la erupción de
1967. Ubicado en el departamento de León, el Cerro Negro (625
metros sobre el nivel del mar) no tuvo nunca nombre precolombino,
porque es uno de los poquísimos volcanes del planeta que se
formaron en la era histórica. Surgió de la tierra hace tan poco
como el Domingo 13 de Mayo de 1850, y su nacimiento lo documentó
Ephraim George Squire, Ministro (Embaja-dor) de EE. UU. en
Nicaragua, en su libro «Nicaragua, sus gentes y paisajes».
Geológica e históricamente, el Cerro Negro es un volcán recién
nacido (un «bebé»). En el planeta, solamente un volcán es más
joven: el Paricutín de México, surgido en 1947. Desde su
nacimiento el Cerro Negro efectúa erupciones con algunos pocos
años de intervalo, lanzando lava y cenizas sobre los campos
agrícolas y la ciudad de León, incomodando a sus habitantes,
pero fertilizando la tierra. |
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Esta
fotografía a gran altura, abarca gran parte de la Cordillera de
los Maribios. Arriba a la derecha se logra apreciar los volcanes
Cosigüima, Chonco, San Cristobal y el Apastepe o Casitas. Al centro los volcanes Telica, San Jacinto, Rota y el Cerro Negro.
A la izquierda el complejo de Las Pilas (1070 metros sobre el
nivel del mar), donde se encuentra el volcán El Hoyo. Al fondo
puede apreciarse vagamente el Golfo de Fonseca o Chorotega.
Abajo las ricas planicies agrícolas; a la izquierda y arriba la
fertilísima llanura nagrandana y el océano Pacífico. Tanta
riqueza potencial espera la decisión de los nicaragüenses para
producir todos los recursos suficientes para financiar el
desarrollo de nuestro bendecido país. |
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Detalle del volcán
El Hoyo
(1070 metros sobre el nivel del mar), donde se aprecia el
hundimiento circular al que debe su nombre, abajo de su enfriado
y taponado cráter, por tantos siglos que en su interior ha
crecido y puede verse la vegetación, no obstante la ausencia
vegetal de sus costados revela calentamiento. A la derecha del
hundimiento cir-cular es visible una grieta con fumarola. El
turismo moderno incluye el turismo de aventura y el ecoturismo.
Intur de Nicaragua tiene promueve la exploración, visita y
escalamiento de esta cadena de volcanes, una especie de turismo
espectacular y deportivo que atrae visitantes de todo el mundo,
dispuestos a conquistar sus alturas. |
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Este
es el más célebre volcán de Nicaragua:
El Momotombo
(1380 metros sobre el nivel del mar), ubicado en una
privilegiada y espectacular posición formando una península al
extremo occidental del lago Xolotlán o Managua que le hace
visible desde muy lejos y de muchos lugares. Su belleza e
imponencia fue cantada por los poetas Víctor Hugo (francés) y
Rubén Darío (nicaragüense), dos inmortales de la poesía
universal. La corriente negra que baja desde su eternamente
humeante crá-ter y se abre en su falda y pie como un estero, es
una colada de lava arrojada por el coloso en 1905, entonces la
colada era de mayor magnitud, pero el avance vegetal la ha
reducido, siendo aún una escultura muy hermosa y visible de lava
fría y oscura. Frente al Momotombo se erigió la original ciudad
de León en 1524. Los restos de esta ciudad constituyen las
ruinas llamadas León Viejo, de donde se aprecia una bella y
cercana vista del volcán. |
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Este
paisaje nos muestra el conjunto del Lago Xolotlán, el volcán
Momotombo formando una penísula y a la izquierda el llamado
Momotombito,
que es una isla del Xolotlán. Antiguamente el hoy Momotombito se
llamaba Cocobolo, cuando era un centro ceremonial precolombino.
Desde su última erupción en 1905, el cráter del Momotombo fue
taponado por sus propias rocas, entre las cuales se filtran
emanaciones de gases sulfurosos en una permanente fumarola. En
1610 los habitantes de la original ciudad de León, temerosos de
los frecuentes retumbos y estremecimientos del Momotombo que
agrietaba las paredes de adobe, fue dañada por un terremoto y
decidieron trasladar la ciudad fuera de los peligros volcánicos,
a su ubicación actual, pero en 1850, muy cerca de la nueva
ciudad nació el Cerro Negro, que baña a León con arenas y
cenizas. |
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Fotografía
aérea del volcánisla
Cocobolo o Momotombito (nombre
popular). Se aprecia un bosque que satura toda su estructura por
lo que se considera apagado. Su cono penetra los 30 metros de
profundidad en el lago Xolotlán. Es más antiguo que el colosal
Momotombo, y existe la posibilidad que éste haya surgido como un
cráter adventicio o colateral del Cocobolo en milenios pasados.
No se aprecian viviendas humanas, talvez porque el Momotombito
es un refugio serpientes y millones de alacranes o escorpiones
de muchas variedades, incluso desconocidas en otras partes. Fue
importante centro religioso precolombino. |
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En
el centro de la fotografía con aguas verdosas, sobresale la
laguna azufrosa del volcán
Apoyeque ubicado en la
Península de Chiltepe, departamento de Managua. Este volcán
tiene el aspecto de haber realizado una erupción, pero la
principal está por venir y será un estallido colosal, porque los
geólogos han determinado que es volcán del tipo llamado Krakatoa,
clasificación denominada así por la erupción del volcán Krakatoa
(en 1883, entre Java y Sumatra), calificada como la de mayor
magnitud del planeta. A la izquierda se ve la laguna cratérica
del extinto volcán Xiloá de aguas salobres, y más a la izquierda,
parcialmente se asoma el lago Xolotlán. En esta misma península
está el volcán Chiltepe, cuyo nombre en Nahuatl significa cerro
caliente. |
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Managua es la única ciudad del mundo que contiene tres volcanes
en su casco urbano: Asososca, Nejapa y Tiscapa. En esta
fotografía aérea apreciamos el volcán
Asososca
con su laguna cratérica que suple agua potable a la población.
Al fondo el cráter del Nejapa con su laguna cratérica de aguas
azufradas, y la parte oriental de la ciudad capital rodeando
ambos volcanes. Asososca hizo erupción en la era prehistórica y
los managuas precolombinos hicieron de su laguna un centro
ceremonial, donde existen petroglifos visibles y visitables en
la actualidad. Otro tanto puede decirse de Nejapa. |
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El
volcán
Tiscapa
con su laguna cratérica está en el corazón urbano
de la ciudad de Managua, y ha sido convertido en una de las
principales atracciones turísticas. Calles, avenidas, pistas,
parques, hoteles, centros comerciales, cuarteles, monumentos y
barrios residenciales circunvalan y rodean a Tiscapa. En los
años ochenta el señor Samuel Santos, alcalde del FSLN, realizó
el trágico proyecto de lanzar a la laguna de Tiscapa las sucias
aguas pluviales que arrastran desperdicios, basura y lodo, para
lo cual construyó un gran cauce que se vierte en la laguna
causando la enorme contaminación que la destruye. Ningún otro
munícipe ha emprendido la necesaria tarea de eliminar ese
pernicioso cauce y desviarlo por otra ruta. El volcán Tiscapa
está íntimamente asociado con los periódicos terremotos que
afectan a Managua, capital de la república. |
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El
volcán Masaya (600 metros de
altura sobre el nivel del mar) es un conjunto de cráteres que
incluyen a la Laguna de Masaya, que es crátérica y al muy
visitado cráter Santiago de 500 metros de diámetro y 180 metros
de profundidad, que contiene en el fondo de su enorme pozo un
lago de magma visible, aunque por temporadas desaparece su
visibilidad, se mantienen sus emanaciones sulfídricas. Este lago
de lava despertó la codicia de Fray Blas del Castillo en 1538,
convencido que el magma ebullente era oro fundido, y construyó
un ingenioso artefacto del que colgó una olla de hiero sostenido
con una cadena que introdujo en «su oro derretido» y extrajo una
muestra que, al enfriarse, se convirtió en piedra negra, similar
a la corriente enfriada que se conoce como Piedra quemada,
extensa y visible sobre la carretera Managua-Masaya, producto de
la última colada de lava del volcán. Fray Blas del Castillo, el
codicioso fraile se vio frustrado en su sueño de fortuna facil.
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En
la fotografía de la izquierda, un geólogo se introduce al cráter
Santiago del volcán Masaya, en forma similar a la exploración de
Fray Blas en 1538, pero este científico no va en pos de una
quimera aurífera, sino a realizar la medición de la temperatura
y composición química del lago de magma. En plena guerra civil
de 1979, el gobierno de Somoza finalizó la construcción del
Parque Nacional Volcán Masaya, financiado por el Banco Central
de Nicaragua, que permite desde entonces a los turistas visitar
los cráteres accesibles por una carretera pavimentada, albergues,
áreas para acampar y visitar el museo con la historia y
carac-terísticas del volcán construidos en esa ocasión. |
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La
laguna cratérica de Apoyo,
en el límite de los departamentos de Masaya y Granada, tiene un
diámetro de 6 kilómetros y las laderas del cráter que ocupa
miden hasta 400 metros. Es la mayor de las lagunas volcánicas de
Nicaragua y su profundidad máxima supera los 200 metros, sus
aguas son salobres y en algunas zonas existen hervideros. El
volcán Apoyo que regaló a Nicaragua esta hermosa laguna, debe
haber tenido una colosal altura y su erupción prehistórica, fue
de una magnitud ciclópea. Hoy es un centro de turismo importante
tanto para Masaya, donde se ha desarrollado el Mirador de
Catarina al borde de la laguna, como para Granada que ha
fomentado la construcción de hoteles, balnearios centros de
deporte acuático. |
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El
volcán Mombacho (1350 metros sobre el nivel del mar), Su
erupción dió origen a las Isletas de Granada que se desparraman
a su pie sobre el lago Cocibolca. Aún es un volcán activo con
fumarolas y emanaciones sulfídricas en su cráter. Hoy es un
centro turístico con una carretera de acceso a su cumbre --un
espectacular mirador natural– desde donde se aprecia casi toda
la costa pacífica de Nicaragua. Su altura y acceso ha dado
oportunidad de colocar una multitud de antenas de radio y
televisión que permiten transmitir hasta la costa Caribe. Es una
«isla biológica», con más de 100 variedades de orquídeas y fauna
silvestre. Según el Dr. Jaime Incer, hizo una erupción grande
antes de la conquista que le hizo perder altura, que este
científico calcula era de 2000 metros o más. |
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El
volcán Zapatera (600 metros de altura sobre el nivel del mar),
ubicado en la isla de su mismo nombre, en el lago Cocibolca,
contiene una laguna cratérica. Está totalmente apagado y
cubierto de espeso bosque. Fue un centro religioso ceremonial
para los nicaragüenses precolombinos, al igual que todas las
islas volcánicas del pacífico: Cocobolo o Momotombito, Zapatera
y Ometepe, como lo evidencia la abundancia de esculturas en
piedra que ocupaban los santuarios, muchos de los cuales
sufrieron saqueo y las esculturas --a las que llaman ídolos--
fueron trasladadas a museos nacionales y de otros países que las
conservan en museos y colecciones privadas. La isla Zapatera
mide 6 por 10 kilómetros. |
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El volcán
Concepción
(1600 metros sobre el nivel del mar), ubicado en la isla de
Ometepe, pertenece al departamento de Rivas. No se conoce cuál
fue el nombre conque le bautizaron los habitantes precolombinos,
pero es muy probable que la denominación haya sido colectiva:
Ometepe, que es el nombre que conserva la isla y su significado
nahuatl es dos cerros, que es lo mismo que dos volcanes. Es el
cono más perfecto de todos los volcanes de Nicaragua. Su
erupción aún no ha ocurrido y mantiene una actividad moderada.
Hasta mediados del siglo XX eyectaba una imponente columna de
humo y fuego cada 20 minutos que era visible día y noche desde
lugares como Boaco, Chontales y sobre todo, desde la costa
lacustre rivense, que obligaba a los viajeros y turistas a
contemplar un bello espectáculo. |
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El volcán
Maderas
(1350 metros de altura sobre el nivel del mar), posiblemente
debe este nombre en español a la explotación de su espesa selva
tropical maderable. En la actualidad se cultivan cafetales en
sus laderas y haciendas de ganado. Desde las alturas de sus
faldas se precipitan varios ríos con vistosas cascadas. El
Maderas, hizo erupción en la prehistoria y actualmente está
extinto, cubierto totalmente de una densa selva tropical con
abundante flora y habitada por nutrida fauna. El atractivo
turístico consiste en escalar sus boscosas laderas para
conquistar su cumbre y admirar su hermosa laguna interior, pero
los deportistas y visitantes no deben emprender esta aventura
sin el auxilio de un guía experto. |
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Precioso espectáculo
que contemplan turistas y deportistas al conquistar los 1350
metros de altura del volcán
Maderas. Esta es la
bella laguna cratérica que resultó de su
prehistórica erupción. En esta fotografía se aprecia la espesa y
compacta selva tropical que llega a tocar la misma superficie
del agua. La erupción del Maderas eyectó cenizas, rocas y
materiales que contribuyeron a la legendaria fertilización la
Isla de Ometepe. Todavía en la actualidad se habla del
encantamiento mágico de esta laguna volcánica, leyendas que
iniciaron los nicaragüenses precolombinos que vieron en su
belleza una inspiración mágicoreligiosa, convirtiéndola en un
templo ceremonial para los ritos de su fe que --aunque
primitivos-- merecen respeto. |
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En esta imágen se
aprecia la isla de Ometepe con sus dos volcanes
generadores: Concepción y
Maderas, en el departamento
de Rivas. Toda la isla es un prodigioso campo para la
agricultura y la ganadería. El Concepción en sus intermitentes
actividades, deposita cenizas y otros fertilizantes que permiten
las magníficas cosechas de café, tabaco, granos básicos,
plátanos, abundantes frutas y flores. Es una de las preferidas
atracciones turísticas de Nicaragua. Y un dato importante: La
isla de Ometepe es la más grande isla del mundo en agua dulce.
Reiteramos: En agua dulce (en agua de mar la mayor es
Australia). Una carretera formando un número ocho circunvala
toda la isla bordeando ambos volcanes. El acceso es por barco,
incluyendo transporte de vehículos en ferry, desde el puerto San
Jorge, Rivas. |
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